La ciencia estudia cuál es la funcionalidad del orgullo, la gratitud o lo que llaman elevación, que están presentes en todas las culturas
¿Puede nombrar seis emociones básicas? Realice un tanteo entre sus amigos y le garantizamos que no encontrará consenso. Sin embargo, los psicólogos coinciden: alegría, tristeza, enojo, miedo, sorpresa y aversión.
Estas son las seis grandes emociones, literalmente, las que todo el mundo exhibe con las mismas dramáticas y características expresiones faciales. Ellas han sido objeto de profundas investigaciones durante más de medio siglo y aun más, debido al papel que han jugado en nuestra supervivencia como especie.
Sin embargo, los tiempos han cambiado. Nuestros ancestros pueden haber tenido la necesidad cotidiana de temer a sus predadores, enojo para conquistar al adversario o repugnancia para evitar enfermedades, pero vivimos en un mundo más sutil, en el cual otras emociones han aparecido.



Secuenciación del genoma humano Aunque este fundamental avance logrado a principios del presente siglo tenga más potencial futuro que resultados clínicos presentes, todos los científicos coinciden en que la genómica, la proteómica y la metabolómica derivados de este descubrimiento irán poco a poco convirtiéndose en herramientas clave de la medicina moderna. La prevención, el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento de muchas enfermedades dependerán decisivamente del conocimiento íntimo de los mecanismos genéticos.
Aprender a dar y recibir críticas es difícil. Si escuchamos algún comentario que sea menos que positivo y lo consideramos un ataque, entonces desechamos cualquier cosa útil que el crítico tenga que decir. Pero tomar todas las criticas con seriedad, sin importar lo inútiles que sean, tampoco es benéfico.
Richard Powers pasa todo el día en la cama y dicta su novela a una computadora portátil con software de reconocimiento de voz. Junot Díaz, autor de la novela ganadora del Pulitzer La maravillosa vida breve de Oscar Wao, se encierra en el baño y se sienta en el borde de la tina con su libreta cuando está lidiando con un pasaje difícil.
Para reducir la mortalidad por cáncer de mama el Código Europeo Contra el Cáncer recomienda específicamente la prevención secundaria, es decir, su diagnóstico precoz. El objetivo es detectar el cáncer cuando es pequeño, se encuentra en las fases iniciales de su desarrollo y su pronóstico es más favorable, con lo cual se disminuye la mortalidad. Esto puede permitir, además, el uso de intervenciones quirúrgicas y otras terapias menos agresivas.