¿Por qué hay personas tan obedientes consigo mismas? ¿Por qué se autoimponen deberes y obligaciones inquebrantables? ¿Por qué no son capaces de romper con ello en según qué casos? Saber hacerlo nos hará más felices
Mi amiga Angelines empieza el día ya cansada. Nada más sonar el despertador, su cabeza repasa todas y cada una de las obligaciones del día: horarios que cumplir, tareas profesionales y domésticas, viajes de los hijos de aquí para allá, encargos que le pidieron su marido y su madre, las llamadas de rigor a algunos familiares y las felicitaciones de cumpleaños de sus amigos (no ha fallado ni una vez en 25 años)… Su vida se convierte cada día en una prueba de obstáculos a superar. Al acostarse, resopla un poco como el que por fin llega a la meta, aunque le invade la duda de si lo hizo todo bien. Quisiera ser de otra manera, pero su mente rígida no lo permite.


Sólo importa satisfacer las necesidades
El Comité Organizador del 9no. Congreso Caribeño de Psicología: Avances en Psicología hace un llamado a todos los psicólogos a enviar sus propuestas de conferencias
Los psicólogos, a veces, debemos recurrir a otros idiomas para hallar el término que defina con mayor precisión algunos fenómenos psicológicos. Por ejemplo la palabra inglesa stress, que significa tensión; o el vocablo alemán gestalt, equivalente a forma, y que dio origen a la terapia gestáltica.

Cuanto más aprendemos, más evolucionamos. Cada uno de nosotros se encuentra a sí mismo en su propio proceso evolutivo en el que cambian necesidades y motivaciones