La escritora Erica Jong reflexiona sobre la maternidad y cómo se ha convertido en una prisión para la mujer moderna
A menos que haya vivido en otro planeta en los últimos 20 años, se habrá dado cuenta de que sufrimos una prolongada orgía de maternofilia. Las estrellas de cine embarazadas muestran orgullosas sus vientres y las coloridas revistas en las cajas registradoras de los supermercados no se cansan de describir la inagotable felicidad de los papás famosos. Tener y criar hijos ha pasado a convertirse en el máximo objetivo en la vida de las mujeres. ¿Qué importa que haya ahora mismo suficientes niños abandonados en el planeta para hacer que la reproducción sea innecesaria? Narcisistas de profesión como Angelina Jolie y Madonna quieren sus propias minirréplicas además de los niños africanos y asiáticos que coleccionan para promocionar su apertura de mente. En los reportajes fotográficos, no suelen aparecer las niñeras que las ayudan. Quieren vendernos la idea de que todo este tema de los bebés es indoloro, fácil y barato.
La medicina es una maravilla! Ayuda a curar, quita el dolor y le proporciona felicidad y orgullo a los sanadores. La medicina es un arte, en el cual los instrumentos son tecnologías médicas, manos tibias y mentes sabias. Muchos de nosotros vivimos la medicina diariamente: en las salas de emergencia, los quirófanos y en las unidades de cuidados intensivos. Vemos la medicina con los ojos y con el corazón, pero, ¿y a través de una cámara?
Un estudio realizado para el reality show “Sex Rehab with Dr. Drew” reveló que por lo menos el 11% de los británicos se han involucrado en relaciones sexuales con alguien que conocieron a través de Facebook.
La crisis de la mediana edad se sitúa en torno a los 40 años y suele coincidir con la etapa en que el individuo se plantea ciertas cuestiones
Es un llamamiento a las víctimas y a todo su entorno para que denuncien y rompan el silencio, el cómplice del maltrato