Las redes sociales fomentan la empatía y bajan el estrés
El último experimento del reconocido neuroeconomista Paul J. Zak señala que bastan 10 minutos en Twitter u otra red social para que aumente nuestro nivel de oxitocina, la hormona de la empatía y los lazos sociales
Nada de raro que Twitter, una de las redes sociales más populares del momento, haya colapsado después de cada gol en los partidos más esperados del Mundial de Sudáfrica. Claro, en momentos de euforia, lo único que queremos es compartir con otros nuestra emoción y contagiarlos, una tarea que Twitter facilita enormemente. Pero lo que hoy se investiga es un nuevo efecto: cómo, lejos del estigma de aislamiento y frialdad que persigue a las redes virtuales, relacionarnos a través de éstas nos haría no sólo compartir, sino también experimentar emociones intensas.
Crece movimiento contra brutalidad policial “Policía no me mate, que yo me paro”
“Policía no me mate, que yo me paro” es el slogan de un movimiento que se hace sentir desde hace varios días en las redes sociales con presencia en República Dominicana, con el cual se busca llamar la atención o censurar las muertes de ciudadanos a manos de policías en los operativos nocturnos que efectúan.
La expresión hace alusión a la forma en que han muerto varias personas, tiroteadas por la Policía al no obedecer la orden de pararse. Los sobrevivientes de las agresiones han dicho que no se han detenido porque los agentes se colocan en zonas muy oscuras.
Las redes sociales expanden los sitios violentos en Internet
Su presencia en redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube creció el 20% durante 2009
Un informe del Simon Wiesenthal Center reveló en que 2009 el uso de Internet por parte de grupos milicianos y violentos, a través de redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube, aumentó un 20%, habiéndose creado en ese período 1.500 nuevos sitios que promueven la violencia, el antisemitismo, la homofobia, la música de odio y el terrorismo. Estas cifras son estimaciones a la baja
Facebook lo sabe todo, incluso si somos felices
La popular red social ha ideado un índice para medir el grado de felicidad y asegura que con él puede determinar en qué días los estadounidenses se sintieron más dichosos y cuándo fueron más desdichados.

Facebook se ha vuelto indispensable para cuidar nuestra vida social y mantenernos al día de lo que ocurre en nuestro círculo de amistades, pero ahora aspira a mucho más: saber si somos o no felices.
12 señales sorprendentes de que llegarás a los 100
Lo que estas haciendo bien, y cómo hacerlo mejor hacerlo mejor para permanecer saludable, feliz y fuerte en los años venideros.
Eres el espíritu de la fiesta. La gente que le gusta salir tiene un 50% menos probabilidad de desarrollar demencia, de acuerdo a un estudio reciente del Karolinska Institutet en Suecia, de más de 500 hombres y mujeres de 78 años de edad. Los participantes también se describieron como difíciles de estresar. Los investigadores creen que sus cerebros de mayor resiliencia pueden deberse a niveles más bajos de cortisol – los estudios muestran que la sobre secreción de esta “hormona estresante” puede inhibir la comunicación de las células del cerebro. La ciencia buscó maneras retroactivas de cortar los niveles de cortisol: Meditar, un sorbo de té negro, o tomar una siesta.
Corres por 40 min. diario. Los científicos en California encontraron que la gente de mediana edad que apenas hizo eso- para un total de cerca de cinco horas por semana – ha vivido más y funcionado mejor física y cognoscitivamente mientras envejece; los investigadores siguieron los corredores y los no corredores por 21 años.
Los mensajes de texto en la mesa producen molestia
Siempre que Anne Fishel y su familia hablan sobre las conductas que no están permitidas durante las comidas familiares, sale a relucir el Incidente del Yom Kipur.
Hace dos años, catorce personas se habían sentado a la mesa del comedor en Newton, Massachusetts, para marcar el fin del ayuno durante la festividad judía más solemne.
Fishel observaba a su alrededor y parecía que todo el mundo, su esposo, sus dos hijos, Gabe y Joe, y los amigos de ellos, disfrutaban lo que había cocinado y compartían la idea de que era una cena familiar importante.
Con la excepción, notó ella, de uno de los amigos de Gabe quien, al bajar furtivamente la mirada, enviaba mensajes de texto disimuladamente, y no sólo una o dos veces, sino a cada rato.
Fishel, quien dirige el programa de terapia familiar y de parejas en el Hospital General de Massachusetts, no tenía la intención de avergonzar al joven. Pero otra amiga de Gabe, sentada junto al infractor, le llamó la atención. “No deberías hacer eso aquí”, lo amonestó, y no precisamente en voz baja.
Sin un lugar donde vivir, pero con una página en Facebook
Como la mayoría de residentes de San Francisco, Charles Pitts, de 37 años, tiene acceso a Internet. También tiene cuentas en Facebook, MySpace y Twitter. Además, dirige un foro en Yahoo, lee las noticias en Internet y se mantiene en contacto con sus amigos a través del correo electrónico. El único inconveniente de su actividad digital es su residencia, debajo de un puente.
“Uno no necesita un televisor, un radio, ni siquiera un periódico”, dice Pitts, un aspirante a poeta quien asegura que vive en la calle desde hace dos años. “Pero sí necesita Internet”.
Susan Boyle, el mejor ejemplo de autoestima, empatía y humildad
El fenómeno mediático y popular en torno a Susan Boyle, una desempleada escocesa de 47 años convertida en celebridad gracias a su voz y al programa de televisión “ Britain’s got talent ” (El Reino Unido tiene talento) , sigue creciendo.
Más de 26 millones de personas han visto en YouTube la interpretación de la canción “ I dreamed a dream ” (Soñé un sueño) del musical Los Miserables, con la que Boyle también sorprendió a los 11,3 millones de personas que la vieron cantar en directo el pasado sábado a través de la cadena de televisión británica ITV.





