Ante la duda, el cerebro se apoya más en el oído
Cuando se pronuncian con claridad, los sonidos “da” y “ba” son fáciles de distinguir. Sin embargo, si reproduce el fragmento de una película en que se escucha “da” mientras la imagen en la pantalla muestra una boca diciendo “ba”, el público dirá que escuchó “ba”.
Si se le pide a la gente que cuente las veces que parpadea una luz, al tiempo que la luz titila siete veces acompañada por una secuencia de ocho tonos de bip, las personas dirán que vieron ocho flashes de luz.
Cuando el cerebro recibe una información contradictoria, éste decide en qué sentido confiar. En el primer caso, la vista llevó las de ganar. Sin embargo, en cuestiones que exigen un análisis temporal y diferenciar sonidos similares en una secuencia, el cerebro se apoya en el oído reflexivamente.
Mesa de bridge ayuda a tener vejez lúcida
Laguna Woods, California – Las señoras juegan bridge en la sala de juego y, a su edad, no es un simple hobby. Es un modo de vida, un consuelo y desafío diario.
“Es lo que nos da ánimo para seguir adelante”, dijo Georgia Scott, de 99 años. “Es dónde están nuestras amigas más íntimas”.
En los últimos años, varios científicos se han interesado en lo que se podría llamar un club de las súper memorias: menos de una de cada 200 personas que, como Scott, han vivido más de 90 años sin rastro alguno de demencia senil. Es un grupo que, por primera vez, es lo bastante grande para ayudar a los lnvestigadores a averiguar con exactitud qué es esencial para preservar la agudeza mental hasta el final.
Suicidios de verano
Groenlandia tiene una de las tasas de suicidios más altas del mundo y, de acuerdo con un nuevo estudio, éstos alcanzan su punto máximo en los días largos y brillantes de verano.
El estudio, publicado en Internet por la revista BMC Psychiatry, analizó 1.351 suicidios de 1968 a 2002 y encontró que la concentración de estas muertes en verano era mayor en el norte del Círculo Polar Ártico que en el sur.
La mayor concentración de suicidios de verano se dio en la región más septentrional habitada, donde el sol permanece sobre el horizonte durante cuatro meses.
Los mensajes de texto en la mesa producen molestia
Siempre que Anne Fishel y su familia hablan sobre las conductas que no están permitidas durante las comidas familiares, sale a relucir el Incidente del Yom Kipur.
Hace dos años, catorce personas se habían sentado a la mesa del comedor en Newton, Massachusetts, para marcar el fin del ayuno durante la festividad judía más solemne.
Fishel observaba a su alrededor y parecía que todo el mundo, su esposo, sus dos hijos, Gabe y Joe, y los amigos de ellos, disfrutaban lo que había cocinado y compartían la idea de que era una cena familiar importante.
Con la excepción, notó ella, de uno de los amigos de Gabe quien, al bajar furtivamente la mirada, enviaba mensajes de texto disimuladamente, y no sólo una o dos veces, sino a cada rato.
Fishel, quien dirige el programa de terapia familiar y de parejas en el Hospital General de Massachusetts, no tenía la intención de avergonzar al joven. Pero otra amiga de Gabe, sentada junto al infractor, le llamó la atención. “No deberías hacer eso aquí”, lo amonestó, y no precisamente en voz baja.
Cómo concentrarse rodeado de distracciones
Imagine que dejó su computadora en casa y apagó su teléfono inteligente. Está más allá del alcance de YouTube, Facebook, el correo electrónico y los mensajes de texto. Está sentado en un taxi con un ejemplar de “Rapt” (Absorto), una guía escrita por Winifred Gallagher sobre la ciencia de prestar atención.
El tema del libro, que Gallagher seleccionó tras enterarse de que padecía un tipo grave de cáncer, fue tomado prestado del psicólogo William James: “Mi experiencia es aquéllo en lo que acepto concentrarme”. Uno puede llevar una vida infeliz al obsesionarse con sus problemas y puede volverse loco al intentar realizar múltiples tareas a la vez y responder instantáneamente a todos sus correos electrónicos.
El próximo Supercerebro
Inteligencia artificial recupera su encanto
Mountain View, California — La idea de que sistema computacional con conciencia de sí mismo surgiría espontáneamente de las interconexiones de miles de millones de computadoras y redes se remonta a la ciencia ficción, al menos al libro “Dial F for Frankenstein”, de Arthur C. Clarke. Un cuento profético publicado en 1961 que predijo una red telelefónica cada vez más interconectada que actúa de manera espontánea como un bebé recién nacido y lleva al caos global, al apoderarse de los sistemas militares, financieros y de transporte.
Hoy en día, la inteligencia artificial, que antes era propiedad exclusiva de autores de ciencia ficción y prodigios excéntricos de la computación, está de nuevo en boga y llama seriamente la atención de la NASA y de compañías de Silicon Valley como Google, así como de una serie de empresas nuevas que diseñan desde motores de búsqueda de la siguiente generación, hasta máquinas que escuchan o son capaces de recorrer el mundo.
La Ciencia después del 2012
Entrevista con Gregg Braden, el autor más vendido del Tiempo Fractal de acuerdo al New York Times.
Si tienen curiosidad en saber si existe alguna ciencia más allá de las profecías del 2012, el investigador y el autor más vendido del New York Times, Gregg Braden tiene la información que los introducirá a la perspectiva del tiempo real y es el tiempo geológico.
Luego de 22 años de investigación científica, el nuevo libro de Braden, “El Tiempo Fractal” explica por qué el 2012 marca el final de un ciclo de 5,125 años.
¿Sabían que la Tierra se está moviendo actualmente a través del ecuador de la Vía Láctea? Cuando hablamos acerca de los cambios que están surgiendo en el 2012, algunos de esos cambios visibles sobre la Tierra son aparentemente en respuesta a los cambios astronómicos que están siendo creados por el cruce de la Tierra por el Ecuador de la Vía Láctea.
Si no quiere que ocurra, trate de no pensar en ello… si puede
Tratar de reprimir un pensamiento incrementa las posibilidades de que éste regrese
Las visiones parecen provenir de las “cañerías” de nuestro cerebro durante los peores momentos posibles, durante entrevistas laborales, una primera cita, una importante cena de trabajo. ¿Qué pasaría si empiezo una guerra de comida con los hors- d´oeuvre o me río del tartamudeo del anfitrión?
“Ese simple pensamiento es suficiente -escribió Edgar Allan Poe en El demonio de la perversidad , ensayo acerca de impulsos indeseados-. “El impulso progresa a un querer; el simple querer, a deseo; el deseo, a un anhelo incontrolable.”
Agrega: “No hay pasión en la naturaleza tan demoníacamente impaciente como la de aquel que, tiritando al borde del precipicio, considera la idea de la caída, o la del que medita sobre la pregunta: «¿Estoy enfermo?»”.
En algunos pocos casos, la respuesta puede ser afirmativa. Pero la gran mayoría de las personas rara vez, si alguna, actúa a partir de estos impulsos. Y estas rudas fantasías de hecho reflejan la actividad de un cerebro sensible y socialmente normal, sostiene un trabajo publicado la semana última en la revista Science.
Buscando la verdad con pistas verbales
En cualquier interrogatorio, los oficiales de policía que investigan un crimen tienen que hacer una decisión sumamente difícil: ¿Está siendo honesta la persona que estoy entrevistando o relata una sarta de cuentos?
La respuesta es crucial, no sólo para identificar a sospechosos potenciales y testigos creíbles, sino también para el destino de la persona que es interrogada.
Los científicos forenses han empezado a poner a prueba técnicas que esperan que brindarán a oficiales, interrogadores y otros una especie de filtro de la verdad: un método mejorado para separar las historias falsas de las verdaderas.
La nueva labor se enfoca en lo que la gente dice, no en cómo se comporta.
Ya ha cambiado el trabajo policiaco en otros países, y algunas técnicas nuevas se abren paso a los interrogatorios en Estados Unidos.
Los deportistas virtuales sufren dolores y lesiones reales
Juego de video puede causar problemas para niños de corazón.
En los momentos después de que sentí que algo sonó en mi hombro izquierdo, la sensación que tuve no fue de dolor. Fue de pánico. ¿Cómo puede un hombre de 40 años explicarle a su esposa que pudo haberse desgarrado el manguito rotativo durante un juego de medianoche de tenis Wii?
Sin ni siquiera examinarme, el doctor Charles Young hizo que me sintiera mejor.
A finales del año pasado, Young, cirujano ortopedista, pasó aproximadamente una hora experimentando con los juegos de equilibrio y de ejercicios de entrenamiento de fuerza en su nuevo Wii Fit, al correr en una pista virtual, esquiar en la modalidad de slalom y caminar sobre una cuerda floja. “Realmente estuve adolorido”, dijo Young, quien está por concluir un periodo de investigación en medicina del deporte, en la Clínica Cleveland.




