¡El tamaño del cerebro sí importa! para los video juegos
Para deleite de los entusiastas de los videojuegos, un nuevo estudio que sale del MIT ha descubierto una relación entre el tamaño de ciertas estructuras en el cerebro y la capacidad de practicar los videojuegos. Los investigadores analizaron el tamaño de regiones específicas del cerebro de los participantes mediante resonancia magnética de alta resolución. Luego, los participantes jugaron el video juego Space Fortress o Fortaleza Espacial (en la foto), un juego que hace que los asteroides parezcan una maravilla tecnológica.
A la mitad de los participantes del estudio se les pidió que se centraran en maximizar su puntuación general en un videojuego, prestando igual atención a los diversos componentes del juego. Los demás participantes tuvieron que cambiar periódicamente las prioridades, mejorado sus habilidades en un área por un período de tiempo y aumentado al máximo su éxito en las otras tareas. El segundo enfoque, llamado “formación de prioridad variable,” alienta al tipo de flexibilidad en toma de decisiones que normalmente se requiere en la vida diaria, de acuerdo con Kramer.
Explican por qué el ser humano aprende más de sus aciertos que de sus errores
El cerebro asimila lo que hacemos bien, no lo que hacemos mal
Equivocarse es humano pero no nos sirve de mucho, porque de lo que aprendemos es de los aciertos. Esto es lo que sugieren los resultados de una investigación sobre el cerebro realizada por científicos del MIT, en la que se constató que dos regiones cerebrales concretas se activan sólo cuando hacemos las cosas bien, y no cuando las hacemos mal. Dado que las áreas activas están vinculadas con el aprendizaje y la memoria, los científicos afirman que sólo aprenderíamos de los aciertos.
Cómo concentrarse rodeado de distracciones
Imagine que dejó su computadora en casa y apagó su teléfono inteligente. Está más allá del alcance de YouTube, Facebook, el correo electrónico y los mensajes de texto. Está sentado en un taxi con un ejemplar de “Rapt” (Absorto), una guía escrita por Winifred Gallagher sobre la ciencia de prestar atención.
El tema del libro, que Gallagher seleccionó tras enterarse de que padecía un tipo grave de cáncer, fue tomado prestado del psicólogo William James: “Mi experiencia es aquéllo en lo que acepto concentrarme”. Uno puede llevar una vida infeliz al obsesionarse con sus problemas y puede volverse loco al intentar realizar múltiples tareas a la vez y responder instantáneamente a todos sus correos electrónicos.




