Los muertos vivientes del síndrome de Cotard
En el año 1880, Jules Cotard describió un extrañó síndrome que sufría una de sus pacientes, Madmoiselle X. Esta mujer de 43 años afirmaba no tener cerebro, órganos, nervios o sangre: su cuerpo sólo eran piel y huesos. Estaba absolutamente convencida de que estaba muerta.
Ya se habían encontrado casos clínicos similares al de la paciente X, sin embargo no se habían descrito de manera tan detallada como lo hizo Cotard. Observó que su paciente creía firmemente que estaba muerta, y al no verse ni en el cielo ni en el infierno… comenzó a negar la existencia de Dios, de manera que Cotard acabó denominándolo como Delirio de negación.
Describen el ‘ciclo vicioso’ neuronal de la enfermedad de Alzheimer
Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España han descrito el mecanismo que podría estar detrás de la propagación progresiva el proceso de degeneración de neuronas a todo el cerebro en las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer.
Esta enfermedad, cuyas causas concretas aún se desconocen, se caracteriza por la muerte de neuronas después de un largo periodo de tiempo en el que se ven afectadas paulatinamente distintas estructuras cerebrales. El origen del mal se sitúa en los ganglios basales, un grupo de núcleos del cerebro anterior.
Según estos científicos, el estrés oxidativo asociado a la edad desencadena la potenciación de “un ciclo vicioso” que extiende la neurodegeneración a la corteza cerebral y el hipocampo. El estrés oxidativo en el cerebro supone la producción de una molécula denominada factor de crecimiento nervioso (NGF, por sus siglas en inglés), la cual utiliza la molécula receptora de membrana p75 para ejercer su efecto.




