La marihuana en el cuerpo, cerebro y sistema nervioso
Al principio de los 90, los científicos descubrieron que los cannabinoides actúan de igual manera que cierto proceso químico que se produce naturalmente en el cerebro
Así, los efectos de la marihuana están causados por mecanismos biológicos relacionados con esta química natural.
El cerebro y el sistema nervioso contienen muchos sistemas diferentes de mecanismos biológicos, llamados sistemas receptores. Los receptores son lugares que reaccionan a sustancias químicas específicas produciendo reacciones específicas.
Los muertos vivientes del síndrome de Cotard
En el año 1880, Jules Cotard describió un extrañó síndrome que sufría una de sus pacientes, Madmoiselle X. Esta mujer de 43 años afirmaba no tener cerebro, órganos, nervios o sangre: su cuerpo sólo eran piel y huesos. Estaba absolutamente convencida de que estaba muerta.
Ya se habían encontrado casos clínicos similares al de la paciente X, sin embargo no se habían descrito de manera tan detallada como lo hizo Cotard. Observó que su paciente creía firmemente que estaba muerta, y al no verse ni en el cielo ni en el infierno… comenzó a negar la existencia de Dios, de manera que Cotard acabó denominándolo como Delirio de negación.
Crean el primer atlas integral del cerebro humano
Combina la información de 1.000 localizaciones anatómicas con 100 millones de datos genéticos
El Allen Institute for Brain Science, de Estados Unidos, ha lanzado el “Allen Human Brain Atlas”, que es el primer mapa del cerebro humano que integra tanto la anatomía como la genómica del cerebro. De acceso gratuito y abierto en Internet, este recurso funciona como un GPS: es capaz de identificar 1.000 localizaciones anatómicas del cerebro humano, y complementa esta información con más de 100 millones de datos sobre la expresión genética particular de cada localización, así como sobre su bioquímica subyacente. La posibilidad de observar cómo funcionan los genes a nivel cerebral ayudará a conocer este misterioso órgano, y a descubrir nuevos tratamientos para todo el espectro de trastornos y enfermedades cerebrales.
Las personas distraídas tienen más materia gris
Mantener la atención en una tarea requiere del lóbulo parietal del cerebro. Si se tienen demasiadas neuronas en esta región, es más difícil centrarse.
Los sabios despistados al estilo del ‘profesor chiflado’ o los alocados inventores concebidos por Walt Disney pertenecen más al terreno de la ficción que al de la dura realidad, donde la capacidad de mantener la atención es fundamental para desarrollar con éxito muchas de nuestras tareas cotidianas. Sin embargo, una nueva investigación ha revelado una inesperada relación entre la tendencia a distraerse con cualquier cosa y el tamaño del cerebro, concretamente del lóbulo parietal superior.
Alzheimer: aumenta la enfermedad del olvido entre los latinos
El Alzheimer, al que también se podría llamar la enfermedad del olvido, es una enfermedad mental que borra los recuerdos de las personas que la padecen. Cada vez es más frecuente entre los latinos y, aunque cada vez se sabe más de su origen y desarrollo, todavía no se ha descubierto fármacos que la curen, lo que sí existe son técnicas y medicamentos que ayudan a ralentizar sus graves consecuencias: el olvido absoluto y la falta de recuerdos
La enfermedad es una afección progresiva que destruye las células del cerebro. Su causa más frecuente es la demencia y las personas que la tienen pierden lentamente la capacidad de aprender, controlar sus funciones y recordar.
La música bajo la lupa de las neurociencias
Tanto el talento inusual como las patologías de quienes son sordos al ritmo o al tono, obsesionan a psicólogos y científicos. Este informe profundiza en las corrientes que buscan en el cerebro las razones de tan insistente melodía.
El psicólogo cognitivo norteamericano Howard Gardner, en su libro fundador sobre las inteligencias múltiples, nos dice que se puede vislumbrar cierto sentido de la diversidad y las fuentes de los dones musicales tempranos asistiendo a una audición musical hipotética en la que los ejecutantes son tres niños de edad preescolar.
La primera niña toca una suite de Bach para violín con exactitud técnica y bastante sentimiento. El segundo niño canta un aria completa de una ópera de Mozart después de haberla oído tan sólo una vez. El tercero se sienta al piano e interpreta un simple minueto que compuso jugando. Tres ejecuciones sorprendentes por tres prodigios musicales. Aunque podamos pensar lo contrario, la precocidad es la sola cosa en común. ¿Todos llegaron a estas alturas de talento infantil siguiendo los mismos caminos? Seguramente que no.
“Adictos” al sexo
El concepto “adicción sexual” no está incorporado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos, una publicación reconocida por psiquiatras en todo el mundo.
Pero, para su próxima edición, estudian la posibilidad de incluir el término “desorden hipersexual”.
Y aunque la Organización Mundial de la Salud tampoco la reconoce como un adicción, la organización sí maneja el concepto de “excesivo deseo sexual”.
Alexandra Katehakis, quien es la directora del Centro para un Sexo Saludable, basado en la ciudad de Los Ángeles, tiene sin embargo 13 años trabajando “adictos al sexo”.
El dolor del miembro fantasma
Cerca del 85% de las personas que han sufrido una amputación asegura percibir sensaciones que parecen originarse en el miembro ausente
Después de la amputación de una extremidad, el paciente puede “sentir” la parte amputada del miembro como si fuera real. A veces esta sensación fantasma no es dolorosa y se percibe en forma de hormigueo, frío o calor. Sin embargo, en muchos casos puede ocasionar un dolor tanto intenso como constante en forma de quemazón, picor extremo o compresión, parecido al que puede advertir un miembro sano. A pesar de que este dolor suele disminuir en el transcurso de los dos años siguientes a la amputación, no hay ningún tratamiento que sea válido para todos los afectados.
Música placentera como la comida o la droga
Canciones imprescindibles. Canciones que nos aceleran el pulso y la respiración. Canciones que nos ponen la piel de gallina y que desencadenan en el cerebro una cascada de reacciones mediadas por la dopamina en el sistema de recompensa. Un estudio revela que la música puede ser tan placentera como la droga.
Las personas experimentamos un intenso placer frente a estímulos que son necesarios para sobrevivir (comida), a las llamadas recompensas secundarias (dinero) y a las sustancias que promueven esas reacciones químicas (drogas). Pero también tenemos la capacidad de obtener placer a través de estímulos abstractos como la música o el arte.
Innovar es descubrir como el cerebro nos engaña
Dicen que el éxito cuando se trata de innovación consiste no tanto en tener buenas ideas, como en llevarlas a la práctica. Dicen que nos sobran buenas intenciones, nos sobran sueños y nos falta acción. Por eso la gran palabra mágica es actúa: ¡Hazlo! Sí, sí no pienses, pues el universo conspira a favor de los que se atreven actuar, sin tener todos los datos, los que deciden que ya cambiarán de rumbo por el camino o incluso de destino.
Pero, también dicen que el éxito cuando se trata de hacer cosas innovadoras consiste en saber salir de la caja de vez en cuando, en pararse y dejar de actuar: ¡Párate!. La acción, especialmente la basada en el hábito, nos adormece nuestra capacidad de plantearnos por que hacemos lo que hacemos. Estamos tan ocupados haciendo cosas que nos olvidamos de plantearnos los “porqués” y vamos perdidos en la falsa seguridad de la acción que actúa como tranquilizante.




